Recomendaciones para mantener el coche libre de Coronavirus

Recomendaciones para mantener el coche libre de Coronavirus

Afortunadamente la tercera ola del Coronavirus parece que está remitiendo. No obstante, tal y como nos recuerdan las autoridades sanitarias, no debemos bajar la guardia. Y aunque Las sospechas apuntan en los últimos meses a que la transmisión posiblemente sea sólo aérea., lamentablemente todavía no hay evidencias científicas claras y medibles sino «evidencias significativas» pero no rotundas. Por ello, de momento es preferible hacer valer el principio de precaución. Y en el tema que nos ocupa, que no es otro que la seguridad en los vehículos, ya sean de servicio público como privados, vamos a realizar un repaso de las principales medidas de seguridad que debemos tomar para hacer de los habitáculos espacios seguros contra el COVID. La principal medida de prevención es la utilización de mascarillas homologadas. Estas no son necesarias si conducimos solos o con personas que son convivientes. En caso contrario, y en vehículos de hasta nueve plazas, sólo pueden ir dos personas por fila y manteniendo la máxima distancia posible entre ellas. Las sanciones por incumplimiento pueden llegar hasta los 100 euros. Las excepciones que permiten no llevar la mascarilla contemplan a las personas con problemas respiratorios, con otros problemas de salud debidamente justificados o en situación de discapacidad o dependencia que podría presentar alteraciones de conducta significativas. Dicho esto, no está de más proceder a la desinfección de diferentes partes del vehículo, cada vez que se haga uso del mismo, ya que toses, estornudos y otras acciones, pueden depositar, presumiblemente, partículas con carga viral dentro del habitáculo. Las piezas a las que hay que prestar más atención son los tiradores de las puertas, el volante, la palanca de cambios y, por supuesto, el cinturón de seguridad. En definitiva, todas aquellas superficies susceptibles de ser tocadas. La limpieza debe realizarse preferiblemente con guantes desechables y bayetas de un solo...

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Cómo llevar la bici en el coche

Cómo llevar la bici en el coche

Cuando llega el fin de semana son muchos los que cogen el coche para transportar su bicicleta para disfrutar de unas horas de ruta en contacto con la naturaleza. Algo que se valora quizás más en estos días de confinamientos y restricciones que vivimos. Transportar una bicicleta en nuestro coche no es una tarea complicada, pero hay que prestar atención y hacerlo con todas las garantías de seguridad para proteger la seguridad tanto de nuestros pasajeros como del resto de vehículos. Lo ideal es utilizar un portabicicletas que se adecúe a nuestro vehículo. En el mercado podemos encontrar diferentes tipos: Para el techo. Nos deja acceso libre al maletero y no restan visibilidad. Si las bicicletas son ligeras, se colocan muy fácilmente. Como aspecto negativo, resta aerodinámica al vehículo y aumenta el consumo de combustible. También puede producir balanceos Para el portón trasero. Con ellos podemos llevar hasta tres bicicletas. Además son los más baratos. Por el contrario, nos bloquean el acceso al maletero. Hay que tener cuidado al colocar las bicis para no cubrir ni los pilotos ni la matrícula. De enganche. Son los de la famosa bola. Se colocan de manera fácil y rápida y no impiden acceder al maletero. Eso sí, requieren de instalación por un servicio profesional y pasar la consiguiente ITV. Remolque. Casi para profesionales. Permite transportar hasta siete bicicletas. Dependiendo del tipo de transportín, será necesario además, tener en cuenta las siguientes indicaciones. Si la instalación cubre la matrícula y los pilotos, tendremos que colocar una placa supletoria. Además hay que tener en cuenta que no está permitido que la bicicleta sobresalga por los laterales. En ese caso, habrá que desmontar las ruedas. Por último, recuerda que si la bicicleta o cualquier otro objeto que transportemos sobresale por detrás, deberemos colocar una placa de señal...

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Qué hacer si tienes que detener el coche en la carretera

Qué hacer si tienes que detener el coche en la carretera

Una de las peores cosas que nos pueden pasar en una carretera es tener que detenernos en ella. Es una situación de riesgo y los datos lo demuestran. El año pasado 117 personas murieron a causa de atropellos producidos en vías interurbanas. En caso de que tengamos que parar nuestro vehículo, lo que principalmente ocurrirá a causa de un pinchazo o una avería, lo primero que debemos hacer es buscar un sitio fuera de la calzada y señalizar nuestra posición con las luces de emergencia (y de cruce si es de noche). El problema es que, según la Ley de Murphy, es posible que no lo encontremos. Si no nos queda más remedio que detenernos en el arcén, es conveniente evitar tanto los cambios de rasante, como las curvas y los túneles. Los tres son sitios donde el resto de conductores pueden vernos demasiado tarde. Antes incluso de salir del vehículo, si es posible, debemos ponernos el chaleco reflectante (recuerda que es obligatorio llevarlo en el coche) y los triángulos de preseñalización de peligro. En carreteras de doble sentido hay que ponerlo a 50 metros por delante, y por detrás. En todo caso, el resto de conductores deben poder verlos a 100 metros de distancia. Según un estudio del RACE, en las carreteras españolas mueren atropellados una media del 36% de los conductores que intentan reparar el vehículo o cambiar una rueda. Al subir o bajar del vehículo, los fallecidos son más de un 22%. Por ello, la Dirección General de Tráfico recomienda avisar al servicio de asistencia en carretera de nuestro seguro. Por supuesto, ni debemos pisar ni un centímetro de la calzada ni permanecer dentro del vehículo. Todos los ocupantes deben buscar un sitio seguro, que casi siempre será detrás de los quitamiedos. Sólo siguiendo estas recomendaciones podremos prevenir lo que puede convertirse en un...

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Multas a las que nos arriesgamos en otoño

Multas a las que nos arriesgamos en otoño

El otoño es sinónimo de lluvia y también la transición natural hacia la nieve y, sobre todo, el hielo del crudo invierno. Obviamente el modo de conducción cambia y requiere especial atención porque la carretera se vuelve más peligrosa. También cambian las circunstancias en las que nos arriesgamos a infringir el reglamento de tráfico y, por consiguiente, sufrir una multa. Estas son las principales que se nos ocurren: Salpicar Si pasamos sobre un charco y, según la velocidad a lo que lo hagamos, salpicamos, la broma puede salirte por hasta 600 euros. Obviamente tiene que ver la intencionalidad de la acción, o la interpretación que haga el agente. Lo cierto es que la normativa dice que a la hora de conducir no se debe molestar o perjudicar a los demás, ya sean conductores o viandantes. Tampoco olvidemos que pasar por encima de una lámina de agua puede suponer una situación de riesgo que nos haga perder el control del vehículo. No utilizar las luces correctas Las condiciones de visibilidad en otoño, especialmente con lluvia, son de baja visibilidad. No llevar las luces correctas encendidas o tener alguna lámpara fundida pueden suponer una sangría de 200 euros para nuestro bolsillo. Neumáticos o limpiaparabrisas en mal estado Obviamente suponen una situación de riesgo. En el caso de los neumáticos no solo si están desgastados sino también en el caso en que la presión no sea la correcta. La multa a la que podemos enfrentarnos es de 200 euros, cantidad con la que podríamos haber comprado aproximadamente diez juegos de escobillas o, al menos, un neumático. No mantener la distancia de seguridad Precaución fundamental y, más si cabe, cuando la calzada está mojada, lo que puede provocar que recorramos más distancia de la deseada en el momento de frenar. La broma sale por cuatro puntos, a los que hay que sumar 200...

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Vienen curvas (y cómo trazarlas)

Vienen curvas (y cómo trazarlas)

Conducir en una recta es fácil. Cualquiera puede hacerlo. La cosa se complica, y a veces mucho, cuando vienen curvas. Ese es el momento en que se mide la destreza de un conductor. Ello se debe a las inercias que generan los cambios de peso, tanto en las frenadas como al realizar las trazadas. En resumen, que tiene que ver con la física. Vamos a proponer una serie de recomendaciones (algunas de las cuales seguir que tenemos interiorizadas) para evitar disgustos (y mareos en nuestros acompañantes) Mira más allá Saber cómo es la curva que vamos a tomar es fundamental. Por ello, tenemos que fijar la mirada lo más lejos posible, lo que nos facilitará la maniobra. La señalización vertical en la carretera también nos dará pistas, tanto la que indica el sentido de la curva como la velocidad máxima. Si marca 30 kilómetros por hora, sabemos de antemano que el trazado no es fácil.  También nos ayuda el plano en el GPS, si es que lo llevamos. Velocidad, la justa Una curva lenta suele ser más difícil de tomar que una rápida. Por el contrario, un error en estas últimas, puede ser más peligroso. Por eso, debemos tomarlas al ritmo justo y, si es necesario frenar, hacerlo antes de que empecemos a girar el volante, ya que tendremos una mayor estabilidad en el vehículo. Obviamente la marcha que elijamos también nos pondrá más fácil (o más difícil) la maniobra con el apropiado giro de motor. Buenos trazos La circulación debe ser de fuera a dentro del carril, dibujando la línea más amplia posible en el trazado, obviamente sin invadir la vía contraria. Con buenas manos En estos casos es más importante que nunca la posición de “tres menos cuarto” de las manos al volante. Ni arriba, ni abajo. Y por supuesto nunca con una sola. Será la única forma de afrontar con éxito cualquier improvisto. Su su suave La brusquedad en la conducción suele traer problemas. Y más en las curvas. La frenada anterior, el giro y la aceleración deben hacerse de forma progresiva para mantener el...

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La DGT quiere prohibir el aviso de controles policiales en las apps

La DGT quiere prohibir el aviso de controles policiales en las apps

Aproximadamente la mitad de las denuncias que reciben los conductores en las carreteras españolas están relacionadas con la utilización del teléfono móvil durante la conducción. Se trata de una práctica que se ha demostrado como muy peligrosa por la distracción que genera al volante y el consiguiente peligro de provocar un accidente. De hecho, la DGT lo equipara a conducir bajo los efectos del alcohol. Ahora, las autoridades de tráfico han puesto el foco en una nueva funcionalidad que han añadido los navegadores más utilizados: el aviso de los controles policiales en la carretera. Se trata de un servicio que integran las apps Waze, Social Drive y, últimamente Google Maps, que permiten a los usuarios dar aviso de estos controles a otros conductores que también las están utilizando. La DGT entiende que estas acciones bordean la legalidad y, al mismo tiempo, limitan la efectividad de los controles policiales. Y no lo consideran perjudicial solamente para lo que serían controles de tráfico. Añaden que compartir ese tipo de información puede ayudar a delincuentes que han cometido un delito a huir de manera exitosa de los cuerpos policiales. En Estados Unidos ya hubo un intento por parte de la policía de que Google limitase el alcance de esta funcionalidad alegando que apoya la conducción imprudente, pero la contestación del gigante informático fue de lo más desalentadora, ya que adujeron que de esta manera los conductores pueden ser más cuidadosos y tomar decisiones más seguras. No está claro de qué manera las autoridades españolas van a, en sus propias palabras, “impedir, dificultar o limitar” estas funcionalidades de las apps referidas, pero el anuncio está ahí. Lo cierto es que la información sobre la instalación de radares fijos en las carreteras españolas es de acceso público, lo que no está permitido es el uso de detectores de...

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