Por qué el coche me da calambres (y cómo evitarlo)

Por qué el coche me da calambres (y cómo evitarlo)

Seguro que alguna vez que te has bajado del coche, al tocar la puerta o cualquier otra parte metálica, te has llevado un calambrazo. ¿Por qué a mí?, te habrás preguntado. No es que el coche te tenga manía o que te hayas convertido en el súper héroe Electric Man. La culpable es la electricidad estática que, quieras o no, está ahí. Ponte en modo electrón porque vamos a ver cómo se producen esos calambrazos, los motivo y, sobre todo, la manera de evitarlos. Cuando nos desplazamos en coche se va generando electricidad estática fruto del rozamiento que se produce desde la carrocería y que se transmite a nuestra ropa a través del aire y la tapicería. Tanto el coche como los ocupantes acumulan carga positiva a través del conocido como fenómeno triboeléctrico en el que la electricidad estática se desplaza súbitamente entre dos objetos por diferencia de potencial. En este caso el suelo hace el papel de polo negativo y el coche o tú mismo, el polo positivo. Cuando descendemos del coche generamos, si nuestro calzado no tiene suela de goma, un arco al tocar la carrocería que nos convierte en un cable conductor por el que de desplaza la electricidad de manera súbita produciéndonos una pequeña descarga que, para la mayoría de los mortales, es muy desagradable. Con el fin de evitar los dichosos calambrazos, hay una serie de medidas que podemos poner en práctica: Procurar cerrar la puerta del coche con la rodilla. Vale que los demás lo verán raro, pero te evitarás las consabidas chispas. Bajar del coche tocando el techo o sin soltar la parte metálica de la puerta. Parecerá que estás jugando a enredos, pero también tiene sus ventajas. Evitar usar tejidos sintéticos o propensos a la creación de electricidad estática. Además, el tacto de la lana o el algodón es mucho más agradable. Instalar en el coche una tira de goma cuya función es descargar la electricidad estática. No es bonita, pero sí...

Leer Más

Consejos para ahorrar combustible en verano

Consejos para ahorrar combustible en verano

Es un dato contrastado que la llegada del verano, con sus diversas operaciones salida, dispara el consumo del carburante para nuestros vehículos. Un gasto que se suma a los previstos en nuestro bolsillo y que, a través de unas sencillas medidas, podemos minimizar de manera notable. Selección de gasolineras Normalmente en nuestra zona de residencia controlamos cuáles son las estaciones de servicio que nos ofrecen el combustible más barato. Para conocer los precios en las ubicadas cerca de nuestro destino de vacaciones, puedes utilizar este mapa de gasolineras baratas que ofrece el RACE   El momento adecuado Los precios de los combustibles fluctúan constantemente. Los momentos de mayor demanda son los que sufren los precios más altos. Por ello, es importante buscar el mejor momento para repostar. Este suele ser a principios de semana y huyendo de las operaciones salida.   Repostar correctamente Uno de los errores que se suelen cometer al echar gasolina, es apretar el gatillo de la manguera a tope. Claro, lo hacemos porque es más rápido, pero el inconveniente que tiene es que se generan más gases y aumenta la evaporación. Por eso, es más interesante pulsarlo a media presión. Por otro lado, es conveniente girar la boquilla de la manguera cuando terminamos el llenado, con el fin de no desperdiciar el combustible que queda acumulado.   Aligerar peso (y volumen) Si no tenemos suficiente espacio en el coche, utilizamos bacas, baúles o porta bicis. Una vez que hemos llegado a nuestro destino vacacional, lo mejor es desmontarlo para realizar los desplazamientos cercanos ahorrando gracias al menor peso y la mejor aerodinámica.   Atención a los neumáticos Cuando les falta presión, el rozamiento de las ruedas con el suelo es mayor, lo que puede aumentar el consumo de combustible hasta un 45%. Por eso es fundamental vigilarlos, especialmente antes de comenzar el viaje....

Leer Más

El «modo coche» de los móviles

El «modo coche» de los móviles

Según datos ofrecidos por el Observatorio Nacional de Seguridad Vial de la DGT, una conversación telefónica de minuto y medio en el coche, mientras se está conduciendo aunque se utilice el manos libres, provoca que dejemos de ver el 40% de las señales de tráfico. Además, aumenta el tiempo de reacción, la velocidad disminuye más de un diez por ciento y se dispara el ritmo cardiaco. Si escribimos un mensaje de texto circulando a 120 kilómetros por hora, recorreremos a ciegas 660 metros. Ante esta situación, una opción es activar el modo coche que empiezan a integrar los sistemas operativos de los teléfonos móviles, tanto iOS como Android. Se trata de una alternativa similar al modo avión, que libra al conductor de las posibles distracciones originadas en llamadas y mensajes y que envía una respuesta automática a quien intenta contactar. Los paneles informativos de las autovías empiezan ya a mostrar mensajes que invitan a utilizar este modo coche que, posiblemente, no ayude a evitar más de un incidente mientras conducimos. Android también ofrece servicios similares a través de las apps ‘Car Mode’ o ‘Car Home Ultra’. En el momento en que se activan, el software pide configurar la voz y que se autorice la activación del Bluetooth. De este modo, la ‘app’ anula temporalmente todas las funcionalidades del teléfono y sólo permite utilizar mientras se conduce la música o el navegador Para los usuarios de Apple, el modo coche está disponible desde la versión 11 del sistema operativo iOS. Su activación es posible entrando en el menú Ajustes > No Molestar. Allí, se puede elegir entre la opción manual o automática, al conectar con el Bluetooth del vehículo. En caso de una emergencia, el contacto no tiene más que escribir la palabra “Urgente” para que se reciban todos sus...

Leer Más

La fatiga al volante

La fatiga al volante

Si no beber es el único antídoto válido para no superar el límite legal de alcohol permitido al volante, dormir es la única cura para el cansancio que puede aparecer conduciendo. Según diferentes estudios, el cansancio está detrás del 20 por ciento de los siniestros que se producen en las carreteras. Además, la somnolencia duplica el riesgo de fallecimiento en caso de accidente. Y aunque este tipo de incidentes se da en todos los tramos de edad, incide especialmente en los hombres jóvenes de 21 a 30 años y suelen darse por salidas de la vía. Para afrontar de manera segura los viajes es necesario descansar antes, durmiendo un mínimo de siete horas, y también durante el trayecto, realizando paradas cada dos horas. Prevenir la fatiga evitará poner en riesgo nuestra vida y la del resto de conductores. He aquí una serie de consejos para evitarla:   Mantén una temperatura agradable dentro del habitáculo. Entorno a 24ºC y ventilando de vez en cuando para evitar la sequedad interior. Mantén una buena hidratación. La falta de líquidos puede provocarte dolor de cabeza, falta de atención y cansancio muscular. Procura no beber ni una gota de alcohol y consulta los efectos secundarios de los medicamentos que estés tomando. Realiza una parada para descansar y estirar las piernas cada dos horas o 200 kilómetros aproximadamente. Atiende a posibles síntomas de cansancio que te puedan aparecer: parpadeo constante, cierto malestar físico, errores en la conducción… Ingiere algún refresco, que además de hidratarte te aportará glucosa, lo que aumentará tus niveles de atención. Y recuerda, ahora que se acerca la primavera, que el consumo de antihistamínicos, que se usan asiduamente para combatir los síntomas de la alergia al polen, pueden producir sueño, visión borrosa, ansiedad e insomnio. Consulta los prospectos para confirmar los posibles efectos secundarios.  ...

Leer Más

Trucos que no funcionan para burlar un control de alcoholemia

Trucos que no funcionan para burlar un control de alcoholemia

Según los últimos datos publicados por la Dirección General de Tráfico, el 26% de los accidentes que se producen en las carreteras de nuestro país con víctimas mortales tienen como responsable el consumo de alcohol y drogas.   La última campaña de Tráfico, que desde hace unos días podemos ver en diferentes medios d comunicación, ahonda en este peligro, así como en las altas velocidades y el uso del móvil al volante. Como no podía ser de otra forma, a lo largo de los años se han ido creando una serie de leyendas urbanas que ofrecen fórmulas para engañar al alcoholímetro en caso de que nos encontremos con un control de alcoholemia. Vaya por delante que ninguna de ellas es efectiva. De hecho, la mejor prevención es no tomar ni una sola gota de alcohol a la hora de ponernos al volante. Entre esas supuestas medidas, se recomienda masticar granos de café, masticar chicle, beber aceite o leche, hacer ejercicio físico o esperar dos horas para coger el coche. Como decíamos, ninguna de ellas será efectiva, ya que los alcoholímetros lo que hacen es medir la cantidad de etanol en la aspiración, ya sea a través de un sensor de infrarrojos o, más recientemente, a través de una célula electroquímica. Pero la propuesta de trucos no acaba aquí. Hay otra serie de ellos, que parecen más bien una burla a quien los intente utilizar. Entre ellos, masticar un poco de césped o chupar una batería de móvil. Como último recurso, se recomienda intentar convencer al agente de que no se ha bebido… Sí es cierto que a veces se producen falsos positivos: el uso de enjuagues bucales, algunos medicamentos o la fermentación de determinados alimentos a la hora de hacer la digestión, pueden hacer saltar la alarma.  No obstante, para ello, se habilita una segunda prueba. Tráfico regresa a la línea dura con una...

Leer Más