Los elementos que más sufren del coche en invierno

Los elementos que más sufren del coche en invierno

Casi sin darnos cuenta, este año nos encontramos casi en pleno invierno. Bajada de temperaturas, lluvia, heladas y algo de nieve. En resumen, un tiempo con el que dan ganas de quedarse en casa bajo techo Y eso querrían también nuestros coches… Lamentablemente no todos duermen en garaje. No se trata de hacer sangre por este asunto, ya que no todo el mundo dispone de un refugio para su coche, pero vamos a ver cómo afecta a nuestro amigo de cuatro ruedas pasar las noches a la intemperie. Los primeros damnificados son los líquidos. El de frenos, lubricantes y refrigerante pierden, en un primer momento, parte de sus características, por lo que una buena idea sería arrancar unos minutos antes el motor con el fin de que los diferentes fluidos lleguen a su temperatura óptima de funcionamiento. Una vez que con la temperatura del motor, los fluidos adquieren su estado óptimo, es el momento de iniciar la marcha sin perjudicar los diferentes mecanismos de nuestro vehículo. Los neumáticos, elemento que siempre tenemos que vigilar ya que es el único punto de contacto con el suelo, pierden una mayor cantidad de aire con el frío. Por tanto hay que estar alertas a la presión de las ruedas, ya que resultan un elemento esencial, no solo para nuestra seguridad, sino también para el consumo de combustible. Los limpiaparabrisas son otras de las piezas que más sufren. Máxime si los ponemos a funcionar sobre una capa de hielo. No está de más llevar un rascador plástico que les facilite, en un primer momento, la tarea. Por último, otro de los elementos que más sufren con el crudo invierno es la batería. Por eso, a veces y según las condiciones de mantenimiento en que se encuentre, es tan difícil arrancar el vehículo con el tiempo...

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¿Para qué sirven las luces de mi vehículo?

¿Para qué sirven las luces de mi vehículo?

Ahora que tenemos el cambio de hora encima, con sus detractores y defensores, más activos que nunca, después de la polémica sobre su necesidad de continuación, es un buen momento para hablar sobre los tipos de luces de nuestro coche Y lo es porque de un día para otro nos encontramos que anochece una hora antes. Si a eso le añadimos que, con la entrada del invierno con sus lluvias y nieblas, la visibilidad se resiente de manera importante, ver y ser vistos se convierte en una necesidad fundamental para nuestra seguridad vial. Un coche tiene en total nueve tipos de luces que vamos a repasar: Luces de posición: Indican la posición de nuestro vehículo y también su anchura. Por el contrario, no sirven para iluminar. Eso sí, su uso es obligatorio si detenemos el coche tanto en calzada como en arcén. Luces cortas o de cruce: Se usan para ver de noche en ciudad y para ser vistos y mejorar nuestra visibilidad cuando hay lluvia o niebla leves. Su uso es obligatorio de noche y deben utilizarse también en túneles y carriles reversibles. Luces de largas: Las indicadas para carretera y autovía, de noche siempre que se pueda. Al cruzarnos con otros vehículos o alcanzarlos en nuestro sentido, se deben sustituir por las cortas, para evitar deslumbrar a los otros conductores. No se pueden usar en ciudad. Luces de freno: Se activan de manera automática cuando pisamos el pedal de freno y para avisar a los conductores que están tras nosotros que estamos reduciendo la velocidad o deteniendo el vehículo. Luces Antiniebla: Las traseras, que son de color rojo, son obligatorias y se tienen que encender cuando la visibilidad es muy escasa, con el fin de hacernos visibles. Por su parte, las delanteras, de color blanco, no son obligatorias, y sirven para ver mejor. Luz de marcha atrás: Avisa de que el vehículo se va a desplazar hacia atrás, tanto a otros conductores como a los peatones. Es de color blanco. Luces diurnas: Se sitúan en el frontal del vehículo y sirven para hacernos más visibles de día. Obligatorias en la Unión Europea desde 2011. Luces intermitentes: Son de color naranja y sirven para avisar a otros vehículos de que vamos a cambiar la dirección o incorporarnos al tráfico. Luces de emergencia: Avisan al resto de conductores de una situación de emergencia. Pulsando un botón rojo de nuestro salpicadero, enciende todos los intermitentes al mismo...

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Por qué el coche me da calambres (y cómo evitarlo)

Por qué el coche me da calambres (y cómo evitarlo)

Seguro que alguna vez que te has bajado del coche, al tocar la puerta o cualquier otra parte metálica, te has llevado un calambrazo. ¿Por qué a mí?, te habrás preguntado. No es que el coche te tenga manía o que te hayas convertido en el súper héroe Electric Man. La culpable es la electricidad estática que, quieras o no, está ahí. Ponte en modo electrón porque vamos a ver cómo se producen esos calambrazos, los motivo y, sobre todo, la manera de evitarlos. Cuando nos desplazamos en coche se va generando electricidad estática fruto del rozamiento que se produce desde la carrocería y que se transmite a nuestra ropa a través del aire y la tapicería. Tanto el coche como los ocupantes acumulan carga positiva a través del conocido como fenómeno triboeléctrico en el que la electricidad estática se desplaza súbitamente entre dos objetos por diferencia de potencial. En este caso el suelo hace el papel de polo negativo y el coche o tú mismo, el polo positivo. Cuando descendemos del coche generamos, si nuestro calzado no tiene suela de goma, un arco al tocar la carrocería que nos convierte en un cable conductor por el que de desplaza la electricidad de manera súbita produciéndonos una pequeña descarga que, para la mayoría de los mortales, es muy desagradable. Con el fin de evitar los dichosos calambrazos, hay una serie de medidas que podemos poner en práctica: Procurar cerrar la puerta del coche con la rodilla. Vale que los demás lo verán raro, pero te evitarás las consabidas chispas. Bajar del coche tocando el techo o sin soltar la parte metálica de la puerta. Parecerá que estás jugando a enredos, pero también tiene sus ventajas. Evitar usar tejidos sintéticos o propensos a la creación de electricidad estática. Además, el tacto de la lana o el algodón es mucho más agradable. Instalar en el coche una tira de goma cuya función es descargar la electricidad estática. No es bonita, pero sí...

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Consejos para ahorrar combustible en verano

Consejos para ahorrar combustible en verano

Es un dato contrastado que la llegada del verano, con sus diversas operaciones salida, dispara el consumo del carburante para nuestros vehículos. Un gasto que se suma a los previstos en nuestro bolsillo y que, a través de unas sencillas medidas, podemos minimizar de manera notable. Selección de gasolineras Normalmente en nuestra zona de residencia controlamos cuáles son las estaciones de servicio que nos ofrecen el combustible más barato. Para conocer los precios en las ubicadas cerca de nuestro destino de vacaciones, puedes utilizar este mapa de gasolineras baratas que ofrece el RACE   El momento adecuado Los precios de los combustibles fluctúan constantemente. Los momentos de mayor demanda son los que sufren los precios más altos. Por ello, es importante buscar el mejor momento para repostar. Este suele ser a principios de semana y huyendo de las operaciones salida.   Repostar correctamente Uno de los errores que se suelen cometer al echar gasolina, es apretar el gatillo de la manguera a tope. Claro, lo hacemos porque es más rápido, pero el inconveniente que tiene es que se generan más gases y aumenta la evaporación. Por eso, es más interesante pulsarlo a media presión. Por otro lado, es conveniente girar la boquilla de la manguera cuando terminamos el llenado, con el fin de no desperdiciar el combustible que queda acumulado.   Aligerar peso (y volumen) Si no tenemos suficiente espacio en el coche, utilizamos bacas, baúles o porta bicis. Una vez que hemos llegado a nuestro destino vacacional, lo mejor es desmontarlo para realizar los desplazamientos cercanos ahorrando gracias al menor peso y la mejor aerodinámica.   Atención a los neumáticos Cuando les falta presión, el rozamiento de las ruedas con el suelo es mayor, lo que puede aumentar el consumo de combustible hasta un 45%. Por eso es fundamental vigilarlos, especialmente antes de comenzar el viaje....

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El «modo coche» de los móviles

El «modo coche» de los móviles

Según datos ofrecidos por el Observatorio Nacional de Seguridad Vial de la DGT, una conversación telefónica de minuto y medio en el coche, mientras se está conduciendo aunque se utilice el manos libres, provoca que dejemos de ver el 40% de las señales de tráfico. Además, aumenta el tiempo de reacción, la velocidad disminuye más de un diez por ciento y se dispara el ritmo cardiaco. Si escribimos un mensaje de texto circulando a 120 kilómetros por hora, recorreremos a ciegas 660 metros. Ante esta situación, una opción es activar el modo coche que empiezan a integrar los sistemas operativos de los teléfonos móviles, tanto iOS como Android. Se trata de una alternativa similar al modo avión, que libra al conductor de las posibles distracciones originadas en llamadas y mensajes y que envía una respuesta automática a quien intenta contactar. Los paneles informativos de las autovías empiezan ya a mostrar mensajes que invitan a utilizar este modo coche que, posiblemente, no ayude a evitar más de un incidente mientras conducimos. Android también ofrece servicios similares a través de las apps ‘Car Mode’ o ‘Car Home Ultra’. En el momento en que se activan, el software pide configurar la voz y que se autorice la activación del Bluetooth. De este modo, la ‘app’ anula temporalmente todas las funcionalidades del teléfono y sólo permite utilizar mientras se conduce la música o el navegador Para los usuarios de Apple, el modo coche está disponible desde la versión 11 del sistema operativo iOS. Su activación es posible entrando en el menú Ajustes > No Molestar. Allí, se puede elegir entre la opción manual o automática, al conectar con el Bluetooth del vehículo. En caso de una emergencia, el contacto no tiene más que escribir la palabra “Urgente” para que se reciban todos sus...

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